Hace mucho tiempo en un país muy lejano, me encontraba impartiendo un curso de imagen profesional a un grupo de importantes caballeros, me tocaba el turno de hablar sobre la sonrisa, la importancia de esta así como los distintos significados de estas, por ejemplo.

La pequeña y discreta tipo Monalisa que da pie a acercarte a una persona, es como digo yo, “la abridora” de toda negociación. Es perfecta para realizar el primer approach y reconocer si puedes o no iniciar una conversación.

La franca y espontanea mostrando solo la fila superior de los dientes de arriba. Esta en lo personal me gusta mucho, ya que es en este punto donde reconoces la sinceridad de una persona, comisuras arriba al momento de hacer contacto visual ——¡ya la hiciste! —  comisuras a nivel y en paralelo, ups! Sonrisa por compromiso.

La completa y sonora que muestra la encía, “sonrisa gingival” está en ocasiones puede no ser tan estética ya que al momento de hacerla los dientes visualmente se ven pequeños y pueden lucir desproporcionados aunque no lo estén o sea, es poco coqueta.

AICI Spain - La importancia de la sonrisa (1)

Y ahora el turno de practicar la sonrisa y reconocer la da cada uno de mis muy importantes oyentes, solo diré que los políticos no son un público fácil, pero hasta ahora no he perdido campaña alguna.

Sonrisa por aquí, bien, otra por acá también ok y, de repente… mi siguiente discípulo, ni sonrisa, ni comisuras, ni nada… al preguntarle a esta persona qué sucedía, tal vez no le gustaba sonreír, o tenía tal vez un problema dental, puede suceder, solo me respondió que su sonrisa era fea y por eso no lo hacía, mi primera reacción fue “nadie sonríe feo” sin embargo, me equivoque; él tenía razón, no sonreía, hacia una mueca poco favorecedora a su cara, pero sobre todo a él, no le gustaba sonreír, ahí estaba el secreto.

Le pedí unos minutos a solas, termine el curso y al analizar el porqué de esa mueca, me habló de la inseguridad que tenia debido a una mala experiencia que tuvo en su adolescencia, una burla de amigos que ancló de forma negativa en su vida y desde entonces no sonreía, había olvidado sonreír sin embargo esa tarde se había motivado al reconocer la importancia y estar más seguro de él, quería sonreír.

Me di a la tarea de ayudarle, una tarde nos llevó entre ejercicios vocales y bucales, logramos una sonrisa, perfecta para él, pequeña pero sincera.

Como es adentro es afuera. De eso se trata la vida de sonreírle a los fracasos, de aprender de estos y mirar a tu interior pero sobre todo de saber que quieres en la vida, ¡salud!


Gisela Méndez

VP de Educación

AICI Spain Central Chapter